
La incontinencia urinaria en mujeres es la pérdida involuntaria de orina, un problema común pero JAMÁS NORMAL que puede afectar la calidad de vida. Puede ocurrir a cualquier edad, pero es más frecuente después del parto y en la menopausia.
Tipos de incontinencia urinaria en mujeres
1. De esfuerzo: Se produce al toser, reír, estornudar o hacer ejercicio debido a la debilidad de los músculos del suelo pélvico.
2. De urgencia: Se siente una necesidad repentina e intensa de orinar, a menudo relacionada con la vejiga hiperactiva.
3. Mixta: Combinación de incontinencia de esfuerzo y urgencia.
4. Por rebosamiento: La vejiga no se vacía completamente, causando fugas frecuentes.
Causas comunes
● Embarazo y parto vaginal
● Menopausia y disminución de estrógenos
● Obesidad
● Enfermedades neurológicas (como esclerosis múltiple o Parkinson)
● Cirugías ginecológicas previas
Tratamientos y soluciones
✔ Kinesiterapia de piso pélvico
✔ Terapia conductual: establecer horarios para ir al baño.
✔ Medicamentos que reducen la hiperactividad de la vejiga.
✔ Dispositivos médicos como pesarios vaginales.
✔ Cirugía en casos severos (como la malla suburetral).
La kinesiterapia es uno de los tratamientos más efectivos para la incontinencia urinaria en mujeres. Su objetivo es fortalecer los músculos del suelo pélvico, mejorar el control de la vejiga y reducir las pérdidas de orina sin necesidad de cirugía o medicamentos.
¿Cómo ayuda la kinesiterapia?
1. Fortalece el suelo pélvico: A través de ejercicios específicos, se tonifican los músculos encargados de sostener la vejiga, la uretra y otros órganos pélvicos.
2. Mejora la coordinación muscular: Permite recuperar el control sobre los músculos del suelo pélvico para prevenir escapes de orina al toser, reír o hacer esfuerzos.
3. Reduce la urgencia urinaria: Se trabajan técnicas para calmar la vejiga hiperactiva y retrasar la necesidad de orinar.
4. Corrige la postura:La alineación del cuerpo influye en la función del suelo pélvico, por lo que la kinesiterapia ayuda a mejorar la postura para reducir la presión sobre la vejiga.
5. Mejora la conciencia corporal: Muchas mujeres no saben cómo activar los músculos del suelo pélvico. Un kinesiólogo especializado enseña a identificarlos y trabajarlos correctamente.
6. Uso de biofeedback, electroestimulación y/o ecografía: Se pueden emplear dispositivos que ayudan a visualizar la contracción de los músculos o aplicar estímulos eléctricos para fortalecerlos y aumentar la percepción de ellos.
Recuerda que en Casa Mujer contamos con un equipo de kinesiólogas especialistas en piso pélvico, que podrán resolver dudas y acompañarte en este tratamiento. Escribenos si tienes dudas o andas en busca de tu evaluación.